30 años en el nombre del rock

El 08 de enero, en el Teatro Municipal, viví uno de esos momentos que se guardan para siempre en la memoria y en el corazón. Recibí un reconocimiento por los diez años en los que fui parte de Rock & Pop Paraguay, en el marco de la celebración por los 30 años de una radio que hizo historia, marcó épocas y dejó huella. La entrega de La Rocka de Oro fue un gesto profundamente emotivo, que agradezco con el alma.

Rock & Pop no fue solo una radio. Fue una comunidad. Un espacio de identidad, de libertad, de música con sentido y de pensamiento crítico. Por eso, mi gratitud es eterna hacia cada persona que fue parte de ese recorrido: quienes me acompañaron en cada etapa, quienes estuvieron del otro lado del micrófono y, especialmente, quienes hicieron de Peligrosamente Temprano un programa que trascendió el aire para convertirse —casi sin darnos cuenta— en un espacio de culto, recordado hasta hoy con el mismo cariño con el que lo recuerdo yo.

El reencuentro fue, sin exagerar, profundamente emocionante. Volver a abrazar a músicos que en aquel entonces daban sus primeros pasos y hoy son referentes consagrados, reencontrarme con compañeros y compañeras con quienes batallamos día a día para mantener alto el volumen del rock, la libertad de expresión y la mirada crítica, fue un viaje directo a una etapa intensa, apasionada y fundacional de mi vida profesional.

Hubo abrazos cargados de nostalgia, de recuerdos compartidos y de esa buena vibra que solo se genera cuando hay historia, respeto y afecto genuino. Me fui del teatro con el corazón lleno: feliz, profundamente agradecida y orgullosa de haber sido parte de ese viaje colectivo, de su gente, de sus voces y de tantos momentos vividos al aire y fuera de él.

Quiero sumar un agradecimiento muy especial a la familia Rubin, en particular a Leo y Hugo, por haberme dado la oportunidad de subirme a ese viaje maravilloso que fue Rock & Pop y por la confianza depositada desde el primer día. A Arturo Konther, mi operador y compañero de tantas madrugadas y tantos años, cómplice imprescindible del aire y del detrás de escena. A Michi Oliva y Pilar Basquez, que estoy segura brindan desde el cielo, con un tinto, mucho rock y una sonrisa cómplice. A los compañeros y compañeras de todas las áreas, porque la radio se construye en equipo. Y, muy especialmente, a los oyentes: ustedes hicieron que esa etapa sea una de las más lindas, intensas y significativas de mi vida.

A quienes hoy continúan haciendo Rock & Pop, mis mejores deseos. Que sean muchos años más de buena música, de espacios que impulsen y visibilicen el talento nacional en todas sus expresiones, y de seguir sosteniendo bien en alto el nombre del rock como bandera cultural.

Gracias por el recuerdo.
Gracias por el reconocimiento.
Y gracias, siempre, por la música y por la historia compartida.