Lactolanda: cuando la cultura vale tanto como la tecnología
Entré pensando que iba a ver una fábrica. Y salí con varios “enseñajes” (como decimos en DENDE) que no esperaba.
Te cuento. En 1979, los fundadores de Lactolanda (un grupo de colonos menonitas) pagaron por unas tierras que no eran las que habían elegido originalmente.
Se sintieron estafados. Pasó el tiempo y resultó que las tierras que habían comprado eran las más productivas de la zona. Ese fue el comienzo de todo.
La tecnología en ese lugar impresiona. En toda la planta, no vimos equipos dedicados exclusivamente a la limpieza. Y sin embargo, todo estaba impecable. Porque cada trabajador es responsable de mantener limpio su propio espacio. No estábamos viendo solo una fábrica eficiente. Estábamos viendo una cultura.
Y donde otros ven desechos, ellos ven oportunidades. Por ejemplo, el suero del queso se convierte en nuevos productos y biofertilizantes. Nada se pierde. Todo se valoriza.
• En 2009 levantaron la primera planta de leche en polvo del Paraguay.
• En 2012 realizaron su primera exportación.
Y hoy, esa visión sostenida en el tiempo se traduce en esto:
+1.000.000 litros de leche procesados cada día.
+50% de toda la leche del país pasa por acá.
+30 mercados conquistados en el mundo.
+1.000 colaboradores directos.
+10.000 indirectos.
A veces elegimos el camino que creemos es el correcto y aun así las cosas no salen como esperábamos. Lactolanda me recordó que lo importante no es si el camino salió como lo planeaste. 𝐒𝐢𝐧𝐨 𝐜𝐨́𝐦𝐨 𝐝𝐞𝐜𝐢𝐝𝐢𝐬𝐭𝐞 𝐜𝐚𝐦𝐢𝐧𝐚𝐫𝐥𝐨.
Y a veces, justamente ahí, empieza la mejor parte de la historia.