Volver a Itaipú y descubrir el Paraguay que viene

La primera vez fui con el colegio. Creí que ya conocía Itaipú. Volví muchos años después, como parte del Programa de Desarrollo Dirigencial de DENDE y descubrí que hoy en día hay mucho más que una hidroeléctrica.

Recorrimos la usina desde adentro: turbinas, maquinaria y el lecho del río que fue desviado para construir una de las obras más grandes de la historia humana.

Pero el impacto más grande llegó cuando conocimos el Parque Tecnológico Itaipú: un ecosistema de innovación que está formando mano de obra especializada, desarrollando electromovilidad y construyendo, en silencio, el Paraguay que se viene.

Creer, soñar, hacer. No como frase. Como método. Como marca país.

El “enseñaje” (como decimos en DENDE) más grande no fue la usina (aunque todo ahí es majestuoso), sino ver ese nuevo Paraguay construyéndose, innovando, y que vale la pena verlo de cerca y con nuevos ojos.

Y sí, también hubo un piano de cola. Porque la vida a veces te regala momentos que no pediste y que no olvidás.

Un reconocimiento especial a todo el equipo del Parque Tecnológico Itaipú: por la visión, por el esfuerzo, por la infraestructura impecable que están montando y por las soluciones concretas que ya están brindando a las industrias de nuestro país. Esto es exactamente lo que necesitamos ver más.

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